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2610-29 Sin pedir permiso

2610-29

Quien cumple un deber no espera la licencia de quien quiere impedirlo.

Hay una prueba que distingue al gobernante de verdad del que solo ocupa el cargo. Es su reaccion ante la amenaza. Cuando el poder de turno le advierte que se detenga, que se aparte, que deje de incomodar, el mediocre obedece y negocia su silencio. El que sirve, en cambio, responde con serenidad que seguira cumpliendo su deber.

No se trata de temeridad ni de gusto por el conflicto. Se trata de una conviccion simple, la de que la tarea encomendada no depende del permiso de quien tiene miedo a que se cumpla. Quien amenaza para frenar un trabajo honesto revela que ese trabajo le estorba. Y nada define mejor a un buen funcionario que los enemigos que se gana haciendo lo correcto.

La serenidad frente a la amenaza

La intimidacion es el lenguaje de los poderes que no pueden ganar con razones. Cuando alguien avanza desmontando privilegios, exponiendo lo oculto, ordenando lo que otros querian desordenado, llega tarde o temprano el mensaje. Detente, esto es peligroso, mejor negocia. Es el modo en que el poder corrupto defiende lo suyo sin ensuciarse las manos en publico.

Ante esa advertencia, el caracter se revela entero. Unos recogen velas, guardan silencio, descubren de pronto mil razones para la prudencia. Otros responden sin alzar la voz que continuaran hoy, manana y pasado, hasta terminar lo que empezaron. La diferencia no esta en la valentia ciega sino en saber que ceder a la amenaza es traicionar la razon misma del cargo.

Hay algo mas profundo en esta actitud. El que no se deja intimidar no pide permiso porque entiende que su mandato no viene del poderoso de turno sino de la gente a la que sirve. Esa es la raiz de su libertad. Quien debe su posicion a un favor, teme perderlo; quien la debe a su deber, no tiene nada que un amenazante pueda quitarle salvo el cargo, y el cargo nunca fue lo importante.

LA OTRA CARA

La ciudad que castiga a quien la salva

Existe una tragedia repetida en nuestra historia, la del pueblo que maltrata a quien vino a advertirle. A lo largo de los anos, muchos que senalaron el peligro a tiempo fueron silenciados, perseguidos o ridiculizados por la misma sociedad que despues lamentaria no haberlos escuchado.

Es mas comodo castigar al mensajero que corregir el rumbo. Por eso tantas voces incomodas terminan apartadas, y tantos problemas que pudieron evitarse estallan igual. Un pueblo madura el dia en que aprende a escuchar al que le dice lo que no quiere oir, en lugar de castigarlo.

El poder que no rinde cuentas

Donde una autoridad no responde ante nadie, la amenaza se vuelve su herramienta natural. El poder absoluto no discute, elimina estorbos. Y el primer estorbo para un poder sin control es siempre quien se atreve a hacer bien su trabajo.

Por eso la independencia de quien investiga, fiscaliza y sanciona no es un capricho institucional sino una defensa de todos. Cuando ese contrapeso cede al miedo, el abuso queda sin freno. Blindar al que cumple su deber contra la intimidacion es blindar a la republica entera.

AFORISMOS

  1. Quien amenaza para frenar un trabajo honesto confiesa que ese trabajo le estorba. — JFT
  2. El deber no pide permiso al poder que teme verlo cumplido. — JFT
  3. Es mas facil castigar al que avisa que corregir lo que advirtio. — JFT
  4. Quien debe su cargo a un favor teme perderlo; quien lo debe a su deber, es libre. — JFT
  5. La intimidacion es el argumento de los que no tienen razones. — JFT

PROPUESTAS

  1. Garantizar la autonomia real de fiscales, jueces y organismos de control frente a toda presion del poder politico.
  2. Sancionar con severidad la amenaza o represalia contra funcionarios que cumplen funciones de fiscalizacion.
  3. Establecer proteccion efectiva para denunciantes y testigos que exponen abusos de poder.
  4. Asegurar la estabilidad de los funcionarios integros frente a remociones arbitrarias por motivos politicos.
  5. Transparentar toda interferencia indebida sobre instituciones autonomas, con rendicion publica de cuentas.