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2610-27 Sembrar en silencio

2610-27

Lo que transforma de verdad rara vez hace ruido al empezar.

Hay una ilusion persistente en la politica peruana, la de creer que solo vale lo que se inaugura con cinta y fotografia. Se premia el gesto grande y se desprecia la labor minuscula que, sin aplausos, va cambiando la vida de la gente. Sin embargo, casi todo lo que perdura empezo pequeno, como una decision modesta que nadie celebro.

La reforma seria no nace monumental, nace diminuta y crece. Una norma bien pensada, una oficina que por fin funciona, un tramite que deja de humillar al ciudadano. Son cosas que no caben en un titular, pero fermentan por dentro hasta transformar la masa entera de lo publico. Quien gobierna de verdad siembra sabiendo que cosechara otro.

El valor de lo que no se ve

Existe un tipo de trabajo politico que no da votos inmediatos y por eso casi nadie lo hace. Es el trabajo callado de construir instituciones, de ordenar lo que estaba disperso, de dejar un procedimiento mas limpio que el que encontramos. No se ve, no se fotografia, no se agradece en campana. Y sin embargo es lo unico que queda cuando pasa el ruido.

La impaciencia es la enfermedad de nuestra clase dirigente. Queremos el arbol sin aceptar la semilla, el resultado sin tolerar el proceso. Por eso abundan las obras improvisadas que colapsan y escasean las reformas que maduran. Lo urgente devora siempre a lo importante, y asi vivimos reinaugurando lo que nunca debimos descuidar.

Gobernar con seriedad exige una virtud rara, la de sembrar para que otro recoja. El estadista piensa en la proxima generacion; el politico menor, solo en la proxima encuesta. Donde uno planta un bosque que no vera crecer, el otro corta el unico arbol que daba sombra. La diferencia entre ambos es la diferencia entre servir y aparentar.

LA OTRA CARA

El espejismo de lo inmediato

Nuestra politica confunde velocidad con progreso. Todo debe verse ya, rendir ya, lucir ya. Pero lo que crece demasiado rapido suele tener raices debiles, y al primer viento se cae. La historia de nuestras promesas incumplidas es la historia de cosechas arrancadas antes de tiempo.

Lo que de verdad cambia una sociedad trabaja despacio y por dentro, como un fermento silencioso. No se impone desde arriba con estridencia, se infiltra en los habitos hasta volverse costumbre. Por eso el buen gobierno se mide en anos, no en semanas, y su fruto se reconoce cuando el que lo sembro ya no esta.

La paciencia como coraje

Se cree que la paciencia es pasividad, y es todo lo contrario. Esperar el momento justo, sostener una reforma impopular hasta que de resultado, resistir la tentacion del efecto inmediato, eso exige mas coraje que cualquier anuncio rimbombante.

El dirigente que entiende esto deja de gobernar para la tribuna y empieza a gobernar para la memoria. Sabe que lo pequeno bien hecho termina pesando mas que lo grande mal pensado. Y acepta, con serenidad, que quiza nunca reciba el credito de lo que hizo crecer.

AFORISMOS

  1. Casi todo lo que perdura empezo siendo demasiado pequeno para salir en la foto. — JFT
  2. El estadista siembra arboles cuya sombra no lo cobijara. — JFT
  3. La impaciencia inaugura; la paciencia construye. — JFT
  4. Lo que crece sin raices solo espera el primer viento para caer. — JFT
  5. Gobernar para la encuesta es renunciar a gobernar para la historia. — JFT

PROPUESTAS

  1. Evaluar las politicas publicas por su madurez a varios anos, con metas verificables mas alla del periodo de quien las inicio.
  2. Proteger las reformas institucionales de los cambios de gestion mediante acuerdos de Estado que trasciendan al gobierno de turno.
  3. Priorizar la mejora continua de tramites y servicios cotidianos antes que las grandes obras de inauguracion.
  4. Crear indicadores de calidad institucional que midan lo que funciona, no lo que se anuncia.
  5. Premiar en la funcion publica la continuidad de lo que sirve por encima del estreno de lo nuevo.