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2610-06 El ruido y lo esencial

2610-06

Gobernar no es agitarse mucho sino acertar en lo esencial.

Hay una forma de trabajar que parece eficiencia y es su contrario, el activismo. Es el gobierno que se multiplica en gestos, anuncios e inauguraciones, que vive ocupadisimo y agitado, pero que en medio de tanto movimiento pierde de vista lo unico que de verdad importa. Confunde la cantidad de actividad con la calidad del resultado.

La politica peruana sufre de ese mal cronico. Se mide por la agenda llena y no por los problemas resueltos, por la foto y no por la obra, por la prisa y no por el rumbo. Pero la dignidad de gobernar no esta en hacer muchas cosas, sino en acertar en las pocas que son esenciales. Lo demas es ruido, y el ruido nunca ha sacado a un pueblo de la pobreza.

La tirania de lo urgente

Vivimos bajo la tirania de lo urgente. Lo que grita se atiende; lo que importa se posterga. El gobernante corre todo el dia apagando incendios, respondiendo a la coyuntura, reaccionando al titular del momento, y al final de la jornada ha hecho mucho sin haber avanzado en nada. La agitacion le impide ver el bosque porque esta demasiado ocupado con las ramas.

Esa ansiedad permanente no es virtud, es un defecto disfrazado de entrega. El que se agita por todo renuncia a decidir que es prioritario, y quien no prioriza termina gobernado por la urgencia en lugar de gobernarla. La serenidad para distinguir lo esencial de lo accesorio es, quiza, la competencia mas escasa y mas valiosa en quien ejerce el poder.

Gobernar bien exige, antes que nada, detenerse a escuchar. Escuchar al ciudadano, al tecnico, a la realidad que los numeros no siempre muestran. El que no se detiene a escuchar actua a ciegas, por mas diligente que parezca. La prisa que no escucha no es eficiencia, es fuga hacia adelante, y suele costar mas cara que la pausa que se ahorro.

LA OTRA CARA

La foto y la obra

Existe una politica hecha para la camara y otra hecha para la gente. La primera busca el instante que se ve bien, la inauguracion, el recorrido, el anuncio rimbombante. La segunda busca el resultado que se siente con el tiempo, aunque no deje imagen memorable. Casi nunca coinciden, y el votante suele premiar la primera y necesitar la segunda.

La obsesion por mostrar sustituye al deber de hacer. Se gastan energias enormes en parecer que se trabaja, energias que restan al trabajo verdadero. Un pais no se transforma con fotos, se transforma con decisiones sostenidas que rara vez son fotogenicas. Donde la imagen manda sobre la obra, el poder se vuelve espectaculo y la gestion, apariencia.

El valor de la pausa

Detenerse no es perder el tiempo, es ganarlo. La pausa para pensar, para escuchar, para elegir bien, ahorra el enorme costo de las decisiones apresuradas. En un mundo que premia la velocidad, la capacidad de parar y discernir se ha vuelto un acto casi revolucionario, y es la raiz de toda buena decision publica.

El gobernante sereno inspira mas confianza que el agitado, porque transmite dominio en lugar de desesperacion. La serenidad no es lentitud ni indiferencia, es la madurez de quien sabe que lo esencial merece reflexion y no reaccion. Un pueblo nervioso necesita, sobre todo, conductores tranquilos que no se contagien de su prisa.

AFORISMOS

  1. Gobernar no es agitarse mucho sino acertar en lo esencial. — JFT
  2. El que se ocupa de todo renuncia a decidir que importa. — JFT
  3. Un pais no se transforma con fotos sino con decisiones sostenidas. — JFT
  4. La prisa que no escucha no es eficiencia, es fuga hacia adelante. — JFT
  5. Detenerse a pensar no es perder el tiempo, es ganarlo. — JFT

PROPUESTAS

  1. Orientar la gestion publica por metas de resultado verificables y no por volumen de actividades o anuncios.
  2. Establecer mecanismos reales de escucha ciudadana que informen las decisiones de politica publica.
  3. Reducir la dispersion de programas y concentrar recursos en las prioridades que mas impactan en la gente.
  4. Evaluar a las autoridades por los problemas resueltos y no por la cantidad de obras inauguradas.
  5. Institucionalizar la planificacion de largo plazo blindada frente a la tirania de la coyuntura.