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2610-05 Los que pasan de largo

2610-05

Un Estado que pasa de largo deja de ser Estado.

Hay una pregunta que define a toda politica, quien es mi projimo. La respuesta comoda lo reduce al de mi grupo, mi region, mi color politico, y deja fuera al resto. La respuesta verdadera lo amplia hasta incluir a cualquiera que sufra en el camino, sin preguntar de donde viene ni a quien vota. El projimo no se elige, se encuentra.

La politica peruana esta llena de instituciones que pasan de largo. Ven al ciudadano caido, herido por la inseguridad, la enfermedad o el abandono, y siguen su camino con la excusa del reglamento, del horario o del presupuesto. Pero el Estado que pasa de largo ante el que sufre traiciona su unica razon de existir, que es acercarse a quien lo necesita.

El que se detiene

En todo camino hay heridos y hay transeuntes. Los heridos son los ciudadanos que la vida golpeo, el enfermo sin atencion, el agredido sin justicia, el pobre sin oportunidad. Los transeuntes somos los demas, y cada uno elige, al pasar, si se detiene o si sigue de largo mirando hacia otro lado.

Lo mas duro de esa escena no es la crueldad del que hiere, sino la indiferencia del que podria ayudar y no lo hace. El funcionario que esquiva el problema, el vecino que no quiere complicarse, la autoridad que delega su deber en otro. La indiferencia no deja heridas visibles, pero mata igual, porque abandona al que ya esta caido.

El que se detiene, en cambio, cambia la historia. No pregunta si el caido es de los suyos, no calcula el costo, no consulta el reglamento. Simplemente se acerca, atiende y se hace cargo. Esa es la politica que vale la pena, la que mide al projimo por su necesidad y no por su utilidad, y que entiende que acercarse al que sufre no es caridad opcional sino deber elemental.

LA OTRA CARA

La coartada del reglamento

Los que pasan de largo casi nunca se reconocen crueles. Tienen siempre una buena razon, no era su competencia, no estaba en el procedimiento, no les correspondia. El reglamento se vuelve coartada, y la burocracia, refugio perfecto para la indiferencia. Asi, el deber se diluye entre oficinas y nadie termina siendo responsable de nadie.

Pero ninguna norma exime del deber de auxiliar al que sufre. Cuando el procedimiento sirve para no ayudar, el procedimiento esta mal y hay que cambiarlo. Un Estado se moderniza no para atender mejor sus papeles, sino para atender mejor a su gente, y toda regla que estorbe ese fin ha perdido su sentido.

El projimo sin fronteras

Durante siglos se creyo que el projimo terminaba donde terminaba la tribu. El de mi sangre, el de mi pueblo, el de mi bando. Todavia hoy esa logica envenena la politica, que reparte derechos segun la cercania y niega al distinto lo que concede al propio. Es el tribalismo disfrazado de lealtad.

Romper esa frontera es la gran tarea civilizatoria. El que viene de lejos, el que piensa distinto, el que no es de los mios, tambien es mi projimo si sufre a mi lado. Una republica madura no pregunta de que grupo es el caido antes de levantarlo. Lo levanta primero y pregunta despues, o mejor, no pregunta nunca.

AFORISMOS

  1. El Estado que pasa de largo ante el que sufre deja de ser Estado. — JFT
  2. La indiferencia no deja heridas visibles, pero abandona al caido. — JFT
  3. Cuando el reglamento sirve para no ayudar, el reglamento esta mal. — JFT
  4. El projimo no se mide por su utilidad sino por su necesidad. — JFT
  5. Una republica madura levanta al caido antes de preguntarle de que bando es. — JFT

PROPUESTAS

  1. Garantizar atencion de emergencia universal y oportuna sin condicionarla a tramites ni a capacidad de pago.
  2. Redisenar los procedimientos del Estado para que ninguna norma impida auxiliar a quien lo necesita.
  3. Establecer la responsabilidad funcional de la autoridad que, pudiendo actuar, abandona al ciudadano.
  4. Fortalecer los servicios de proteccion a victimas de violencia, abandono y desamparo en todo el territorio.
  5. Asegurar que el acceso a la justicia y a la salud no dependa del origen, la region ni la filiacion del ciudadano.