2610-04
Quien recibe el poder en prestamo acaba creyendose su dueno.
Toda autoridad es un encargo, nunca una posesion. Quien llega al poder recibe una vina que no planto, una republica construida por generaciones, y se le pide una sola cosa, administrarla bien y rendir sus frutos a tiempo. El problema empieza cuando el administrador olvida que lo es y se comporta como propietario.
Entonces aparece la peor forma de corrupcion, la que confunde el cargo con la herencia. El que debia cuidar lo ajeno lo trata como suyo, reparte lo que no le pertenece, expulsa a quien le reclama cuentas y hasta elimina las voces que le recuerdan su condicion de prestatario. La usurpacion no siempre se hace con las armas; a veces basta con dejar de rendir cuentas.
La vina que no plantamos
Nadie que gobierna empezo de cero. Recibio un pais con su historia, sus instituciones, sus recursos y su gente, todo ello fruto del trabajo de quienes vinieron antes. El poder es una vina arrendada, entregada por un tiempo con la obligacion de devolverla mejor de como se recibio. Esa es la clausula no escrita de todo mandato legitimo.
Pero hay quienes, apenas instalados, actuan como si hubieran plantado ellos mismos cada cepa. Se apropian de lo comun, colocan a los suyos, confunden el patrimonio del Estado con su bolsillo y responden con violencia a quien se atreve a pedirles rendicion de cuentas. Olvidan que el arrendatario que no paga sus frutos pierde el derecho a seguir cultivando.
La historia de los pueblos esta llena de administradores que se creyeron duenos. Duraron mientras nadie les exigio cuentas, y cayeron cuando el verdadero propietario, que es siempre el pueblo, reclamo lo suyo. Porque el poder usurpado tiene fecha de vencimiento, y la rendicion de cuentas, tarde o temprano, siempre llega.
LA OTRA CARA
Los que expulsan al que reclama
Hay una senal inequivoca del poder que se cree dueno, su reaccion ante el que viene a pedir cuentas. El buen administrador recibe al fiscalizador, le muestra los libros y responde. El usurpador, en cambio, lo hostiga, lo desprestigia, lo expulsa o lo silencia, porque sabe que la rendicion de cuentas desnuda su apropiacion.
Por eso el ataque a los que controlan, investigan y fiscalizan nunca es un hecho aislado. Es la defensa instintiva de quien tomo lo que no era suyo y no quiere devolverlo. Donde se persigue al que pide cuentas, hay siempre alguien que teme darlas.
La rendicion que iguala
Rendir cuentas no es una humillacion, es la esencia de la democracia. Es el acto por el cual el que manda reconoce que su poder es prestado y acepta someterlo al juicio de quien se lo presto. Un gobernante que rinde cuentas no se debilita, se legitima; el que las esquiva, aunque conserve el cargo, ya perdio la autoridad.
La rendicion de cuentas iguala al poderoso con el ciudadano comun, porque los somete a la misma vara. Ese es su valor profundo. Mientras exista, nadie es dueno absoluto de nada; cuando desaparece, cualquiera puede creerse propietario de lo que solo debia administrar.
AFORISMOS
- El poder es una vina arrendada, no una herencia propia. — JFT
- Quien deja de rendir cuentas empieza a creerse dueno de lo prestado. — JFT
- El que persigue al que pide cuentas confiesa que tomo lo ajeno. — JFT
- Administrar la republica no da derecho a repartirla. — JFT
- La rendicion de cuentas iguala al poderoso con el ciudadano. — JFT
PROPUESTAS
- Establecer rendicion de cuentas obligatoria, publica y periodica para toda autoridad sobre el uso de recursos.
- Proteger con firmeza la autonomia de contralorias, fiscalias y organos de control frente a toda represalia.
- Sancionar la apropiacion del patrimonio publico con inhabilitacion perpetua para ejercer funcion publica.
- Garantizar el acceso ciudadano a la informacion del Estado como derecho efectivo y no como tramite.
- Fortalecer la alternancia y los limites al mandato para impedir la perpetuacion en el poder.