2610-01
Sobran cargos y faltan quienes de verdad sirvan.
Hay una desproporcion que define la politica peruana. El trabajo por hacer es inmenso y los dispuestos a hacerlo con honradez son escasos. No faltan quienes buscan el cargo, sobran; faltan quienes entienden el cargo como una carga y no como un botin. La tarea publica reclama manos, pero las manos que llegan suelen venir cargadas de intereses propios.
Servir al pais exige viajar liviano, sin la alforja de los privilegios ni la bolsa de los favores. Quien se instala en el poder con demasiado equipaje termina sirviendose a si mismo. La verdadera autoridad se reconoce en su desprendimiento, no en su acumulacion. Y toda mision publica depende, al final, de una sola cosa, de que el ciudadano la reciba o la rechace.
La escasez de los dignos
Cada tanto el pais descubre que le sobran aspirantes y le faltan servidores. Las listas se llenan, las campanas se multiplican, los discursos se repiten. Pero cuando llega la hora de la gestion austera, del trabajo sin camaras, del esfuerzo que nadie aplaude, el numero de dispuestos se reduce hasta volverse insignificante.
Esa es la escasez que ninguna ley resuelve sola. Se pueden crear cargos, aumentar presupuestos, multiplicar oficinas; nada de eso produce vocacion. La vocacion de servir no se decreta, se demuestra en la forma de llegar y en la forma de irse. El que llega liviano gobierna liviano; el que llega cargado de deudas gobierna para pagarlas.
Hay una prueba sencilla para distinguir al servidor del aprovechado. Observese que trae consigo al cargo y que pretende llevarse al salir. El que entra con las manos vacias y sale con ellas limpias cumplio su mision. El que entra con las manos vacias y sale con ellas llenas confeso, sin decirlo, para que vino.
LA OTRA CARA
El rechazo como diagnostico
Toda gestion honesta encuentra puertas que no se abren. Hay ciudades, despachos y poderes que no reciben a quien viene a ordenar lo que estaba desordenado, porque el desorden les convenia. El rechazo, en esos casos, no mide el fracaso del que sirve sino el interes del que resiste.
Por eso el servidor digno no mendiga aceptacion. Ofrece su trabajo, y si no lo reciben, sigue su camino sin rencor y sin claudicar. Sacude el polvo de la indiferencia y continua. La historia, tarde o temprano, distingue al que insistio en servir del que se empeno en estorbar.
La alforja vacia
Viajar liviano es la primera etica del poder. Quien acepta un cargo cargado de compromisos privados ya perdio la libertad de decidir. Cada favor recibido antes de gobernar es una cadena que se cobra despues, cuando mas se necesita independencia.
La austeridad no es pobreza impuesta, es libertad conquistada. El que no debe nada puede decidir todo. El que llego debiendo gobierna con la mano atada y termina confundiendo la gratitud con la obligacion, y la obligacion con la entrega del interes publico.
AFORISMOS
- Sobran los que quieren el cargo y faltan los que lo merecen. — JFT
- El poder que llega cargado de favores gobierna para pagarlos. — JFT
- Viajar liviano es la primera honradez de quien manda. — JFT
- El rechazo de los corruptos es la mejor carta de recomendacion. — JFT
- Se entra al servicio con las manos vacias y se sale con ellas limpias. — JFT
PROPUESTAS
- Reducir la planilla de confianza y exigir perfil tecnico verificable para cada designacion de alto nivel.
- Publicar la declaracion de intereses y el patrimonio de todo funcionario al ingresar y al dejar el cargo.
- Evaluar a cada gestion por resultados medibles y no por la cantidad de cargos creados.
- Blindar los concursos publicos de merito frente a la repartija politica.
- Sancionar con inhabilitacion efectiva a quien use el cargo para beneficio propio o de su entorno.