2602-08
Decidir es aceptar el peso de las consecuencias
Toda decisión política implica renuncia: a otras opciones, a otros tiempos, a otras rutas. El liderazgo se define no por evitar decisiones difíciles, sino por asumirlas con claridad y responsabilidad. Gobernar es elegir bajo incertidumbre. Quien teme decidir traslada el costo a la sociedad. La parálisis política es una forma silenciosa de irresponsabilidad.
El costo inevitable de elegir
Decidir siempre incomoda.
Toda elección deja inconformes. Pero el poder no existe para agradar, sino para resolver. El líder que busca unanimidad termina postergando lo inevitable.
La responsabilidad no está en acertar siempre —eso es imposible—, sino en decidir con información, asumir consecuencias y corregir cuando sea necesario. El miedo a equivocarse produce el peor error: no hacer nada.
LA OTRA CARA
“La política de la evasión”
Cuando nadie decide, todos pagan.
Comisiones interminables, estudios eternos, promesas aplazadas. La evasión se disfraza de prudencia, pero en realidad es temor al costo político. Y la inacción también tiene consecuencias.
"Decidir también es proteger"
Las decisiones difíciles suelen evitar crisis mayores.
La política madura entiende que postergar puede ser más dañino que arriesgar. Decidir a tiempo es una forma de protección institucional.
AFORISMOS
- Decidir es aceptar el peso de las consecuencias.
- La inacción también es una decisión.
- Gobernar es elegir bajo presión.
- Postergar agranda los problemas.
- El miedo a decidir cuesta caro.
PROPUESTAS
- Protocolos claros para toma de decisiones en crisis.
- Evaluación posterior de decisiones para aprendizaje institucional.
- Cultura política que premie responsabilidad, no evasión.
- Formación en liderazgo bajo incertidumbre.