2512-05
“La crisis no crea al líder, lo revela.”
________________________________________
Las crisis son inevitables; el desorden no. El liderazgo se pone a prueba cuando el margen de error se reduce y la presión aumenta. En esos momentos, improvisar cuesta caro. El manejo de crisis exige método, serenidad y control del daño. No se trata de negar el problema ni de sobreactuar, sino de reconocer, contener y corregir con rapidez. La ciudadanía tolera el error, pero no la confusión ni la negación. Un liderazgo sólido entiende que en la crisis se habla menos, se decide más y se actúa con precisión. Gobernar en crisis es proteger al sistema.
----------------------------------------------------
“Crisis: actuar sin perder el control”
La peor decisión en una crisis es perder la calma.
El liderazgo que mantiene la cabeza fría ordena equipos, reduce daños y preserva confianza. La crisis bien gestionada puede incluso fortalecer autoridad; la mal gestionada destruye capital político en horas.
No todas las crisis se evitan, pero muchas se agravan por mala conducción.
| La otra cara |
“Negar, culpar, improvisar”
Estos tres reflejos suelen aparecer juntos.
Negar retrasa la solución, culpar divide, improvisar multiplica errores. La crisis se vuelve política cuando el liderazgo falla en conducir.
“Control del daño”
Reconocer rápido, explicar con claridad y corregir con hechos limita el impacto.
El control del daño no es encubrimiento: es responsabilidad.
La crisis bien contenida no define al liderazgo; la fortalece.
AFORISMOS
1. La crisis no crea al líder, lo revela.
2. En la crisis se decide sin ruido.
3. La calma es una forma de autoridad.
4. Gobernar es contener antes que reaccionar.
5. El control del daño protege el futuro.
PROPUESTAS
• Protocolos claros de manejo de crisis.
• Equipo reducido y autorizado para decisiones críticas.
• Comunicación temprana, breve y veraz.
• Separar responsabilidades técnicas de políticas.
• Evaluación posterior para evitar repetición.